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18 de Setiembre, 2009

Cómo Y Cuando Dar El Primer Beso

Ciertamente, no podemos guiarnos por reglas fijas en una materia tan subjetiva y personal como ésta, pero, de todos modos, nunca está demás compartir algunos secretos al respecto:

Elige un momento especial y oportuno.
Para algunas potenciales parejas, el beso es necesario en la primera cita porque se sienten sumamente atraídos el uno hacia el otro y no quieren dilatar más la experiencia, pero, para la mayoría de las mujeres que se respetan a sí mismas, el beso se justifica cuando se siente algo especial hacia el hombre con el que sale a comer, al cine o a bailar.
Es decir, hay que dejarse llevar por el corazón y darlo única y exclusivamente cuando lo deseamos de veras. No importa en qué número de cita vayamos. Lo importante es a quién se lo damos.

Evita dejarlo para el final de la cita.
Lo que todo el mundo supone que debe ocurrir es que la pareja se dé un beso de despedida y punto. Pero esto es demasiado predecible. Como bien dice el refrán “en la variación está el gusto” y nada más apetecible que un beso “sorpresa” que nos llega cuando uno menos se lo imagina. La espontaneidad es siempre bienvenida. Hay que intentar ser creativos y aprovechar cualquier “descuido” de nuestra pareja para darle un beso imprevisto. Esto le va a encantar y también le va a parecer sexy.

No esperes a que sea siempre él quien tome la iniciativa.
Como los tiempos y las mentalidades han cambiado, ya no se ve mal que sea la mujer la que tome la iniciativa en cuanto al primer beso… ¡y a los hombres les encanta!...Esto los hace sentirse deseados y satisfechos de tener una mujer tan segura de sí misma a su lado. La mejor manera es el “beso robado”….donde la mujer acerca el rostro y cierra los ojos para dejar que él “tome la iniciativa”.
Claro que lo mejor es conocer primero el “estilo” del hombre que nos gusta para poder adecuarnos a él. Hay hombres con marcadas dotes de conquistadores que preferirán ser ellos los que determinen cuándo, cómo y dónde se da el primer beso.

Déjalo con la miel en los labios.
Si es el primer beso, nada mejor que demostrarle que te gusta, que eres apasionada pero que, también, sabes darte tu lugar. Esto significa que serás tú la que decida cuándo parar, cuando poner freno a sus avances.
Si su beso es sumamente agresivo, demasiado salvaje para tu gusto, está en ti el no permitirle continuar por ese camino. A él también podría resultarle desconcertante un beso tuyo exagerado, de esos que parece que “se comen” la boca del otro, porque podrá especular que has estado demasiado “reprimida” y ahora te desfogas con él o creerá que eres una mujer muy experta en las lides amatorias y no tan “dama” como él había imaginado al principio. Entonces, la mesura es recomendable en el primer beso. Más aún si consideras que así lo dejas con el deseo de volver a verte porque tu beso le resultó “intrigante”.

Demuestra cuán sensual eres a través de tu lenguaje corporal.
Mientras le das el primer beso, todo cuenta. La forma en que acercas tu cuerpo hacia el suyo, si pones tu mano en su cuello o sobre su pelo. Si tienes los ojos abiertos o cerrados y tantos otros detalles que también cuentan.
Por ejemplo, a muchas mujeres les agrada que el hombre les agarre la barbilla con la mano derecha o le acaricie el cabello mientras son besadas. Y hay caballeros a los que les encanta que la mujer rasque con sus uñas su cuero cabelludo, porque les da una sensación de cierta agresividad femenina, siempre bienvenida.
No hay que confundir sensualidad con sexualidad. La primera es más sutil y sugerente. Y a los hombres también les fascina.

¡No te pases de la raya!
Una cosa es innovar y ser creativos en materia de besos, y otra muy distinta el hacer cosas tan extrañas que la otra persona se pregunte si estamos locos.
Por ejemplo, a pocas mujeres les gustaría que el hombre que las besa les lama la cara como lo haría un perrito faldero. Por tanto, la originalidad no es siempre algo bueno cuando se trata de los primeros besos.

De lo que se trata en última instancia es de sentir ese primer beso como “único, especial y diferente”, un beso a ser recordado.

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