La carta de presentación de Cecilia Alegría dice que su especialidad es el amor, o si prefiere decirlo en inglés: love & live coach (amor y entrenamiento de vida, su traducción en español). Esta periodista peruana, hija del célebre escritor Ciro Alegría, es la consejera de parejas en el Tribunal del Amor en el programa Sábado Gigante (Red Uno), que conduce el popular Don Francisco. Allí, la Doctora Amor, como se la conoce en Estados Unidos, explica cómo cruzar con éxito el escabroso terreno sentimental, más en nuestros tiempos donde se vive a toda prisa, enfrascados en el trabajo y absorbidos por la tecnología.
La llama del amor parece apagarse con más facilidad o es encendida tras la pantalla de una computadora, claro que nada de eso ha cambiado la definición de un sentimiento que, según Cecilia, puede tener muchas interpretaciones. “Las definiciones del amor son tan variadas y numerosas, como las personas que lo experimentan en carne propia y se atreven a definirlo. Creo que el amor es mucho más que un sentimiento. Es una opción, una decisión, un compromiso que se mantiene en base a fuerza de voluntad, persistencia y perseverancia... Requiere de una cuota de sacrificio y mucho esfuerzo, constante y permanente. El amor se construye, se edifica y se consolida con el tiempo”, fueron las primeras palabras que nos escribió, desde Miami, la Doctora Amor. Un largo cuestionario nos permite desmenuzar aún más un tema del que todos, alguna vez, hemos vivido con mucha intensidad…
- Hoy en día, ¿es más fácil o cuesta más enamorarse?
- Parece que es más difícil, debido al alto escepticismo de la gente. Muchos han perdido la fe en el amor. Lamentablemente, ya no creen en él. Por otra parte, muchos tienen una visión distorsionada del amor y lo confunden con lujuria y pasión, elementos de una relación que suelen durar poco si no hay otros que los sustenten. También están aquéllos que no quieren enamorarse por temor a sufrir, por miedo a mostrarse vulnerables y, finalmente, aquéllos que no están interesados en nada serio, solamente en el ‘sexo casual’ y ni siquiera se interesan en descubrir las virtudes y grandezas del amor. - ¿Y cuáles son los secretos para vivir a plenitud una relación?
- El principal secreto es, como bien diría el biólogo chileno Humberto Maturana, “aceptar al otro como legítimo yo en la convivencia”, lo que significa aceptarlo tal y como es, con defectos, traumas y problemas incluidos y no pretender ‘cambiarlo’ a la fuerza. De la aceptación se deriva el respeto, que es uno de los componentes más importantes del amor. Asimismo, es fundamental tener en cuenta la regla de la prioridad: nuestra pareja tiene que ser prioridad número dos en la vida, luego de la relación personal con Dios, si somos creyentes. Cuando la pareja ocupa el lugar que le corresponde, es más fácil descartar todo aquello que pueda dañar la relación, como el exceso de trabajo y la falta de dedicación a la persona que amamos.
- Usted ha escrito varios libros y uno de ellos me llamó la atención: Secretos para encontrar pareja en Internet… ¿Se puede encontrar amor en el ciberespacio? ¿Es un medio eficaz?
- Es el medio más eficaz que existe actualmente, cuando se sabe usar y está al alcance de todos quienes tienen una computadora. Son muchas las razones que podría dar, pero quisiera poner énfasis en la importancia de saber qué se busca (qué tipo de relación) y a quién se busca (definiendo bien las características físicas, intelectuales, emocionales y espirituales de la persona que anhelamos encontrar). También es de suma importancia saber presentar un ‘perfil’ que sobresalga del resto. Una vez que uno se inscribe en el on line ‘dating site’ (sitio de citas) hay que seguir los pasos que enumero en mi libro para triunfar en la búsqueda. En promedio, si se invierte tiempo y esfuerzo, el proceso de conseguir pareja puede durar alrededor de seis meses. Solamente tomando este asunto ‘en serio’ se puede convertir en un medio eficaz.
- Hay quienes dicen que encontrar el amor por Internet es para desesperados, ¿qué opina?
- Éste es uno de los prejuicios más arraigados que todavía existe sobre el ‘on line dating’ (citas en línea). Estos prejuicios tendrán que derrumbarse con el tiempo, porque la experiencia práctica de cientos de miles de parejas que se forman gracias a la Internet, muchas de las cuales terminan casándose, ha demostrado la eficacia del método. El porcentaje de los estafadores o jugadores que participan de esta actividad es mínimo, si lo comparamos con el alto número de personas que están allí en serio.
- Ahora que habla de estafadores, ¿cómo descubrir a los timadores o a los que intentan sólo jugar con los sentimientos y se esconden en Internet?
- Mis estudios me llevaron a encontrar un importante grupo de estafadores, especialmente de Lagos (Nigeria), los que cuentan la misma historia con diversos matices. Se los reconoce porque ofrecen matrimonio al segundo o tercer e-mail, porque tienen pocas fotos que mostrar (tomadas de modelos de revista), nunca se muestran por la webcam y rehúyen a hablar por teléfono, además que cuando ya tienen a su presa bien dominada, le piden dinero.
- En la otra cara de la moneda, ¿ayuda la tecnología a tener relaciones amorosas entre esposos o novios que deben separarse?
- Sí, y en esas condiciones, la Internet se convierte en una herramienta indispensable para mantener la relación amorosa. Estamos hablando de relaciones que ya se consolidaron ‘cara a cara’ y que por distintas razones -especialmente las laborales- son puestas a prueba por el distanciamiento físico. En esos casos, la tecnología contribuye a mantener viva la llama del amor… ¡y en buena hora! Pero distinto es el caso de quienes solamente se conocen ‘on line’ y viven separados por mares o montañas. Mi primer consejo es no deslumbrarse por la posibilidad de conseguir pareja en el extranjero, porque son mínimas las probabilidades de que una relación así llegue a ser exitosa. Las relaciones a larga distancia suelen no funcionar. Lo más importante, entonces, es iniciar la búsqueda en un sitio de citas que cuente con gente de nuestra ciudad, con la que podamos encontrarnos, fácil y rápidamente, en persona, como máximo dos semanas después de haber iniciado el diálogo en la red.
-¿Existe o es sólo un mito la ‘ciberinfidelidad’ ?
- La infidelidad cibernética existe y le dedico todo un capítulo en mi libro. Hoy en día en los Estados Unidos es creciente el número de divorcios por esta causa. Para ser infiel no se necesita haber consumado el acto físico. Basta con que se use una ‘webcam’ para exponerse desnudo al otro y se ‘chatee’ utilizando un lenguaje sexual explícito, para que la infidelidad sea evidente. Ahora bien, hay otro tipo de traición: la emocional, que a las mujeres les suele doler mucho más que a los hombres. En este tipo de ‘intimidad sentimental’, los cibernautas se confían sus más recónditos secretos y llegan a cultivar una ‘amistad especial’, cultivando un tipo de comunicación que debiera estar solamente destinada a los esposos.
- ¿Se puede tener los mismos sentimientos (amorosos) hacia dos personas al mismo tiempo?
- Se puede, pero no se debe. La relación de pareja se basa en un tipo de amor que es totalmente diferente a otros. Se trata del amor erótico que debe ser exclusivo y excluyente. Es decir, que los tríos o triángulos no funcionan debido a la naturaleza misma de este tipo de amor y por eso producen tanta infelicidad alrededor. Cuando uno decide amar a una persona específica, está optando por ella y, como tal, descarta a todas las demás. Es una opción libre, pero radical.
- ¿Qué importancia tiene la afinidad sexual en una pareja?
- Más que de afinidad sexual-pues eso de la compatibilidad resulta un asunto muy polémico- deberíamos hablar del sincero deseo de complacerse mutuamente. Y esto es muy fácil de lograr cuando hay amor. Cuando los dos están pensando -en un acto generoso que es fruto del amor que se sienten- en que darle placer a su pareja es más importante que conseguir el propio placer, hay más mayores posibilidades de que les vaya muy bien en la cama. Lo fundamental es que cada quien comunique lo que le gusta y satisface, de manera honesta y sin tapujos.
- ¿Es verdad que la costumbre es más fuerte que el amor?
- La rutina diaria y el estancamiento personal pueden desgastar las relaciones amorosas, que se comienzan a percibir como previsibles y mecánicas, perdiendo todo el encanto y la magia. Pero la rutina no tiene por qué ‘matar’ el amor; por el contrario, debería fortalecerlo.
Porque el amor no es un sentimiento, sino que se construye en el día a día, en medio de la comida quemada, la casa desordenada y los pañales sucios. Lo negativo aparece cuando la frustración se proyecta en el otro y tiende a deteriorar a la pareja por motivos personales que a veces no tienen nada que ver con la relación. Paradójicamente, lo que más extrañan las personas que quedan viudas, siendo ya mayores, son las rutinas de las que tanto se quejaron cuando eran jóvenes. Ninguna de ellas se acuerda de los viajes que hicieron ni de todas las salidas y diversiones que compartieron, sino de la hora del desayuno o la cena, de los rituales de la hora de acostarse y de los detalles de las casas donde vivieron tantos años y compartieron la rutina diaria con esa persona que ahora ya no se encuentra a su lado.
- Una curiosidad, ¿cómo fue que Cecilia Alegría se transformó en la Doctora Amor ?
- Cuando en Lima comencé a dedicarme a dar consejos a la audiencia fue a través de mi último show Va por ti, donde leía e-mail de problemas de parejas y los respondía ante cámaras. Cuando me mudé a Miami trabajé un tiempo en el portal de Internet Terra USA, donde tenía una página web dedicada a los temas amorosos. Ellos me bautizaron como ‘Dr. Love’. Y luego, cuando comencé a trabajar para el programa matutino Cada Día, de la cadena Telemundo, el productor me pidió que me cambiara a Doctora Amor y así debuté en ese show en 2006.
- ¿Pesó en su carrera como comunicadora y periodista el hecho de ser hija de Ciro Alegría ?
- En mi país ciertamente que sí, pero no aquí, en los Estados Unidos. En Perú, mi padre es considerado un clásico de la literatura y se esperaba mucho de sus hijos. Eso me impulsó a superarme constantemente.
- ¿Qué recuerdos tiene de su papá?
- Muy pocos, porque él falleció cuando yo tenía solamente ocho años. En ese entonces, él trabajaba como diputado por Lima y su horario era tan apretado que casi no tenía tiempo para nosotros. Lo veíamos con las justas los domingos. Sin embargo, lo recuerdo a través de todas las historias que me ha contado mi madre y que me han permitido reconstruir su imagen de padre y ser humano.
10 Rituales amorosos para inyectar romance en su relación
“No importa cuántos años lleve al lado de su media naranja, si el amor sigue existiendo entre ustedes siempre tendrá la posibilidad de potenciar su relación de pareja utilizando cierta dosis de esfuerzo y mucha buena voluntad. ¿Cuesta? Sí, pero ¡los resultados bien valen la pena!”, aconseja Cecilia Alegría en su sitio de Internet
1. Trate a su pareja como trataría a su mejor amigo. Brindándole su atención y cuidando sus modales. Dé las gracias y sea amable: reedite sus primeras citas, ésas en las que ambos se desvivían por complacerse y sentirse a gusto.
2. Practique el arte de elogiar. Haga el esfuerzo de decirle algo agradable a su pareja con relación a su aspecto físico o a sus cualidades intelectuales o espirituales de forma diaria.
3. No pierda el sentido del humor. Trate de hacer bromas simpáticas que faciliten cierto intercambio de risas entre ustedes. Es algo que no se puede forzar, pero por lo menos se debe intentar.
4. Bese y abrace a su pareja durante el día sin motivo alguno. Recuerde que un beso largo y apasionado vale más que mil palabras y que la comunicación no verbal suele ser más importante en las relaciones humanas que la verbal.
5. Recupere el espíritu de aventura que los conectó cuando se conocieron. Esto ayudará a combatir el aburrimiento, que es consecuencia natural del paso del tiempo.
6. Mantengan cierta distancia durante el día. Respetando sus territorios para no cansarse de estar de manera permanente e ininterrumpida con el otro. ¡No olvide que es bueno hacerse extrañar!
7. Busque temas de conversación agradables. Huyendo de los que creen conflictos o desavenencias. Si pueden hablar de sexo abiertamente ¡tanto mejor!
8. Tenga para con ella gestos caballerosos que la hagan sentir una reina. Por ejemplo: cuando le abra la puerta del auto para que ella entre y se siente, antes de cerrar la puerta ¡bésela!
9. Cuide esos detalles que reavivan el romanticismo que se ha ido perdiendo. Dependiendo de los gustos de ella: recurra a un regalo, bombones o flores, que son recursos que suelen no fallar, sobre todo si van acompañados de una tarjeta romántica.
10. Antes de dormir, dele un beso y susurre dulcemente a su oído: “Te amo, mi amor”.
“Mi recomendación final, agrega Cecilia, es que coloque su relación de pareja sobre cualquier otra prioridad en su vida. Recuerde que cuando se encuentre en su lecho de difunto no lamentará no haberle dedicado más tiempo a su trabajo, sino que lo más probable es que se arrepienta de no haber sido más amoroso con su otra mitad. Cuando usted practique estos consejos, repitiéndolos de manera frecuente hasta incorporarlos a su rutina diaria, tales manifestaciones de afecto se convertirán en hábitos y se incorporarán a su relación como valiosos rituales, que serán, incluso, de mayor utilidad en los momentos de crisis y que lo convertirán progresivamente en un experto en el arte de amar”.
5 errores sexuales comunes en las parejas
“En una encuesta recientemente realizada por la revista Cosmopolitan on line, el 60% de los lectores confesó haber tenido problemas sexuales con su pareja. La razón principal de esta dificultad suele ser la falta de comunicación, que conduce a ocultar o callar lo que nos incomoda o molesta en el plano sexual. Se teme herir al otro o se siente temor a su posible reacción”.
1) No te atreves a decirle que no te satisface. Resulta que él lo intenta, pero aún así no consigue dar con tus puntos de máximo placer ni estimularte como a ti te gustaría. O va muy deprisa o muy despacio. Esto no significa que sea torpe en la cama. Él no podrá adivinar lo que quisieras que haga o lo que preferirías que no, mientras no se lo digas. Hazlo en el momento adecuado y con el tono adecuado. Lo más probable es que se sienta aliviado al saber que, de allí en adelante, podrá satisfacerte mejor.
2) Monotonía y falta de creatividad. Muchos hombres usan las mismas técnicas que le han funcionado con otras mujeres, así que, a menos que tú le digas lo que prefieres, creerá que contigo también son válidas. No se olviden de variar la hora, el lugar y las posiciones cada cierto tiempo, con el fin de no caer en la rutina.
3) Hieres su ego. Tienes que afrontar la situación con mucha delicadeza. Hazle creer que ha descubierto tus zonas erógenas solo y no porque tú lo guías. La próxima vez reacciona como si él hubiera hecho algo diferente y elógialo. Nunca lo compares con un ex amante, porque eso sí que lo puede enfriar o terminar de arruinar para siempre.
4) Tú quieres más seguido y con más intensidad que él. Él: “Esta noche no me apetece”, es algo que puede suceder alguna vez. Pero algunas parejas sufren de biorritmos sexuales muy diferentes. Existe el mito de que la mujer no desea el sexo tanto como el hombre, pero la verdad es que muchas mujeres pueden ser multiorgásmicas y anhelar hacer el amor todas las noches, mientras que sus hombres preferirán ver TV y dormir temprano. En este caso, hay que buscar el punto de equilibrio para que ella no se sienta insatisfecha y él no crea que se tiene que ‘sacrificar’ con tal de complacerla.
5) No llegas a sincronizar con tu pareja. Acepta que sus biorritmos libidinosos los separan, pero no dejes que les afecte. Si él no está con ganas, al menos que se centre en estimularte manualmente. Y cuando tú no tengas ganas, como suele ocurrir cuando los niños están muy pequeños, recuerda que para tu marido el sexo es la mejor manera de lograr una comunicación íntima contigo y de manifestarte su amor, así que busca complacerlo, porque si no lo haces, te arriesgas a perderlo. Así de sencillo y así de real. |